Sabes lo que había antes de google?

Hubo un tiempo sin Google. Una época entre 1994 y 1999 en que la Web creció de manera rápida y desordenada. Hacían falta servicios que ayudaran a la gente a encontrar lo que necesitaba entre millones de páginas aisladas.

Durante ese lustro dorado, el que precedió al estallido de la “burbuja .com”, eran muchos los buscadores que caminaban sobre la faz de Internet. Se trataba de servicios sencillos que, junto con los primeros portales, se repartieron el mercado de las búsquedas.

Si navegaste por la red antes del año 2000, muchos de los nombres que voy a mencionar a continuación te traerán gratos recuerdos. En este artículo te hablaré de los ocho servicios de búsqueda más importantes de aquella época y qué les ha pasado.

AltaVista, el “Google de los 90”

Lo han definido como el Google de los años noventa, el mejor buscador de su época. Y realmente lo fue. Desde 1995, año en que apareció en escena de la mano de la compañía DEC, AltaVista no dejó de cosechar buenas críticas.

Su índice de páginas contaba con veinte millones de resultados, una cifra enorme para la época. Para quienes querían resultados rápidos, sin pasar por la cantidad de servicios ofertados por los portales que pululaban por la red, AltaVista era perfecto.

Hasta que, allá por el año 2000, dejó de ser el mejor. Un jovencísimo Google empezó a arrancarle usuarios. Y AltaVista, que al igual que otras compañías .com había pasado por muchas manos, no supo recuperarse a tiempo.

En algún momento del 2000, Google superó a AltaVista (imagen de SearchEngineLand)

La experiencia al pasar de AltaVista a Google fue poco traumática porque Google no dudó en copiar características de AltaVista, como el estilo sencillo de los resultados, el traductor Babel Fish o la búsqueda de imágenes, noticias y archivos de audio y vídeo.

El 28 de junio de 2013, Yahoo!, que compró AltaVista en 2003, anunció el cierre definitivo del mítico buscador, que hacía ya una década que había perdido su tecnología al fusionarse con el gigante morado.

Excite, un buscador con crisis de identidad

En los noventa, Excite era el centro de la web, uno de los primeros portales web. Además de su servicio de búsqueda, Excite proporcionaba noticias, información meteorológica, correo electrónico y mensajería instantánea.

Excite se fundó como compañía en 1995. En su primer año, adquirió el buscador Magellan, lo que mejoró sustancialmente la calidad de sus resultados, y más tarde, en 1997, hizo otro tanto con WebCrawler.

Excite destacó por la manera en que enriquecía los resultados, con sinónimos y entradas del directorio mantenido por sus editores. Su base de datos, sin embargo, se quedó pequeña muy pronto, y sus opciones de búsqueda eran muy limitadas.

Yahoo! estuvo a punto de comprar Excite por seis mil millones de dólares en diciembre de 1998, pero el trato saltó. Unos meses más tarde, el presidente de Excite, George Bell, rechazó comprar Google por menos de un millón de dólares.

En 1999, Excite se fusionó con @Home Network. La nueva compañía, Excite@Home, se dedicó a comprar servicios, como Webshots, la famosa página de hospedaje de fotografías. No le sirvió para levantar la suerte de la compañía.

El 1 de octubre de 2001, Excite@Home declaró bancarrota. Sus propiedades fueron subastadas, y su dominio, antes cotizadísimo, pasó por diferentes manos. Excite siguió activo como portal en Italia, donde todavía sobrevive como parte del grupo Populis.

Yahoo! – Las páginas amarillas del web

Antes de Google, buscábamos con Yahoo!. Durante años defendió un modelo de búsqueda distinto, más cercano y artesanal, en el que editores de carne y huesos recorrían Internet en busca de los mejores sitios y contenidos.

Como directorio, Yahoo! fue insuperable. Para muchos usuarios de entonces, las búsquedas se dividían habitualmente entre uno de los buscadores puros y Yahoo!. Y muy a menudo ocurría que Yahoo! acababa ofreciendo resultados mejores.

Ese dominio acabó a finales de los noventa, cuando los nuevos buscadores, como AltaVista y Google, demostraron una gran superioridad frente a los directorios hechos por humanos, inevitablemente más lentos en ser actualizados.

Si bien es cierto que como buscador puro Yahoo! empezó relativamente tarde -en 2004-, ya en el año 2000 se alió con el joven Google para usar su tecnología de búsqueda. Rompió este trato unos años después, en 2004, tras la compra de Overture.

Este es el aspecto que presenta el antiguo directorio de Yahoo! hoy en día

Hoy en día, Yahoo! es uno de los principales portales de la red, un conglomerado de servicios que incluye Flickr y Tumblr. El antiguo directorio, antaño el corazón de su web, es ahora un triste museo de enlaces.

HotBot – La eterna segunda opción

De nombre pegadizo y diseño sencillo, HotBot fue uno de los primeros buscadores puros. Usaba la excelente base de datos de Inktomi, junto con resultados de los directorios LookSmart y Open Directory (DMOZ).

Los colores nunca fueron el plato fuerte de HotBot…

Los resultados se mostraban por relevancia y se agrupaban por sitio. Era posible filtrar por fecha de modificación, idioma o tipo de contenido: PDF, Flash, VRML o Audio. Incluso podía especificarse el nivel de profundidad de la búsqueda.

Su calidad y sencillez le llevó a superar por un breve periodo al mismísimo AltaVista. Por aquel entonces era habitual escoger a ambos buscadores por igual a la hora de efectuar una búsqueda por palabras clave.

La suerte de HotBot estuvo ligada a la de Lycos, que lo compró en 1998 para dejarlo aparcado indefinidamente. En 2002, HotBot volvió a relanzarse con opciones de búsqueda múltiples (Google, Teoma, Ask), pero su impacto fue limitado.

InfoSeek – Para muchos fue el primero

Lo creó Steve Kirsch en 1994, un año en el que Internet no había explotado todavía. Las 10.000 páginas web que existían eran amasijos de texto, GIF animados y enlaces azules sobre fondos grisáceos.

En 1995, InfoSeek firmó un acuerdo por el cual se convertía en el buscador por defecto de NetScape, el navegador estrella de los inicios de Internet. Dos años después, en 1997, InfoSeek tenía más de 7 millones de visitantes al mes, una enormidad para la época.

Justo entonces las cosas empezaron a cambiar. La aparición de Internet Explorer 4.0 supuso el comienzo de la primera guerra de los navegadores, y un golpe para Netscape. Como consecuencia, el tráfico de InfoSeek empezó a menguar.

En 1998, InfoSeek pidió a Netscape renovar el acuerdo. En vez de renovarlo, fue adquirido por Disney, que compró el 43% de sus acciones y fundió InfoSeek con la tecnología de la compañía StarWave en lo que luego se convertiría en Go.com.

En la actualidad, el dominio Infoseek.com redirige a Go.com. Donde la marca InfoSeek sí permanece viva es en Japón. Por cierto, ¿sabías que el mayor buscador de China, Baidu, fue fundado por un ex-ingeniero de InfoSeek, Li Yanhong?

Lycos – Un clásico de la burbuja .com

Empezó con un catálogo de 54.000 documentos el 20 de julio de 1994. Seis meses después, ya había indexado un millón y medio, y al final de 1996 rozó los sesenta millones. En aquel glorioso momento, Lycos fue el buscador más completo.

En 1999, Lycos ya era la página más visitada en todo el mundo. Sus servicios de hospedaje, Tripod y Angelfire, competidores de GeoCities, fueron para muchos una primera casa en la red. Más tarde, Lycos compró también HotBot.

Como buscador, recordamos Lycos por la gran cantidad de resultados que arrojaba en una época en la que otros buscadores todavía estaban despertando. Aparte de por la cantidad de servicios ofertados, Lycos quedará en la historia por su adorable mascota.

Comprado en el año 2000 por Terra Networks por la increíble suma de 12,5 mil millones de dólares, Lycos se convirtió en el símbolo de la fiebre .com y de la burbuja que estalló poco después. En 2004, fue revendido por un 2% de su valor original.

Ask Jeeves – Un buscador único y elegante

Desde el comienzo de su actividad, Ask Jeeves se desmarcó del resto de buscadores por su forma de presentarse: un mayordomo al que podías hacerle preguntas normales. Para quienes rehuían de las frías combinaciones de palabras clave, era ideal.

La búsqueda en lenguaje natural, que sigue siendo parte de Ask.com, se pudo compaginar con la búsqueda por palabras clave a partir de 2002, cuando adquirió el novedoso Teoma, el más similar a Google en ese momento.

En el 2010, Ask dejó de ofrecer servicios de búsqueda propios, y aunque sigue siendo una página muy visitada, sus búsquedas son proporcionadas ahora a través de Google. ¿El único buscador que parece haber recogido su testigo espiritual? Wolfram Alpha.

Northern Light – El Altavista con alma corporativa

Quizá recordéis a ese buscador cuyo logo era un velero rodeado por las luz de una aurora boreal. Se llamaba Northern Light, y fue uno de los buscadores más notables de los noventa por tamaño de la base de datos y funciones de búsqueda avanzada.

Una de sus características más interesantes eran las carpetas personalizadas de búsqueda, donde se podían almacenar resultados de búsqueda por argumento, fuente o idioma, organizados automáticamente a partir de una jerarquía de temas.

Otra función que muchos recordarán era la de “Más resultados de este sitio”, que llevaba a páginas relacionadas con uno de los resultados. Esta opción fue replicada más tarde por otros buscadores, como Google.

En el año 2002, Northern Light, que nunca había dejado de ser una compañía enfocada en la búsqueda para empresas, dejó de ofrecer sus servicios al gran público. Para muchos, supuso la migración definitiva a Google.

Los demás, una hueste enorme…

Nos dejamos a muchos otros en el tintero, como Dogpile, WebCrawler, Ixquick, Metacraweler, Deja… La historia de casi todos fue la misma: un crecimiento inicial rápido seguido la compra por parte de otra empresa o el colapso por exceso de servicios.

Los que tuvimos una página en Internet no dudábamos en enviar la dirección a decenas de sitios, usando herramientas de envío masivo que declaraban tener a centenares de motores de búsqueda en su base de datos.

 

Usos de tecnología NFC

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NFC, tecnología inalámbrica de corto alcance

 

NFC significa Near Field Communication. Se trata de una tecnología inalámbrica que funciona en la banda de los 13.56 MHz (en esa banda no hace falta licencia para usarla) y que deriva de las etiquetas RFID de las que seguro que has oído hablar, pues están presentes en abonos de transporte o incluso sistemas de seguridad de tiendas físicas.

NFC es una plataforma abierta pensada desde el inicio para teléfonos y dispositivos móviles. Su tasa de transferencia puede alcanzar los 424 kbit/s por lo que su enfoque más que para la transmisión de grandes cantidades de datos es para comunicación instantánea, es decir, identificación y validación de equipos/personas.

Su punto fuerte está en la velocidad de comunicación, que es casi instantánea sin necesidad de emparejamiento previo. Como contrapartida, el alcance de la tecnología NFC es muy reducido, pues se mueve como máximo en un rango de los 20 cm. A su favor también juega que su uso es transparente a los usuarios y que los equipos con tecnología NFC son capaces de enviar y recibir información al mismo tiempo.

La tecnología NFC puede funcionar en dos modos:

  • nfc-1.jpgActivo, en el que ambos equipos con chip NFC generan un campo electromagnético e intercambian datos.
  • Pasivo, en el que solo hay un dispositivo activo y el otro aprovecha ese campo para intercambiar la información.

 

Seguridad de la tecnología NFC

Seguro que todo te parece muy interesante pero estás pensando en la seguridad. Bien hecho.

Dado que estamos ante una comunicación por radiofrecuencia, la lectura de nuestra transmisión es una posibilidad que existe siempre. En el caso de la tecnología NFC se cuenta con la ventaja de la poca distancia a la que la misma opera, pero no se puede descartar la copia de los códigos de nuestro chip para un uso fraudulento. Además, no solo la posibilidad de robar nuestros datos está ahí sino que la modificación o inserción de errores en la misma también existe.

Así que la seguridad vendrá de la mano de las que adopten las transacciones de esas comunicaciones, como puede ser la SSL.

Usos de la tecnología NFC

La premisa básica a la que se acoge el uso de la tecnología NFC es aquella situación en la que es necesario un intercambio de datos de forma inalámbrica. Lo usos que más futuro tienen son la identificación, la recogida e intercambio de información y sobre todo, el pago.

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  • Identificación: el acceso a lugares donde es precisa una identificación podría hacerse simplemente acercando nuestro teléfono móvil o tarjeta con chip NFC a un dispositivo de lectura. Los abonos de autobús son un ejemplo muy válido.
  • Recogida/intercambio de datos: Google es el principal protagonista de este uso, pues en combinación con las etiquetas RFID, utilidades como marcar dónde estamos, recibir información de un evento o establecimiento son inmediatas.
  • Pago con el teléfono móvil: sin duda alguna es la estrella de los usos del NFC. La comodidad de uso y que el gasto pueda estar asociado a nuestra factura o una cuenta de banco son armas muy poderosas y esta tecnología está camino de ser el método de pago del futuro.

 

Precisamente en España ha finalizado una de las mayores pruebas con esta tecnología como método de pago. Ha sido en Sitges, con la colaboración de Visa, La Caixa y Telefónica.

 

Persigue a tus clientes por la red

No creo que nadie ponga en duda la efectividad que las campañas online pueden tener en los públicos de nuestras marcas. En el mundo online tienen cabida todos los tipos de productos. Basta entrar en cualquier Web para encontrarnos principalmente anuncios sobre marcas que aunque te redirijan a su Web, son para consumir fuera de la misma; ya sea un coche, unas vacaciones o un festival de música.

Pero cada vez es mayor el número de anunciantes de productos y servicios online. Por ello, se trabaja siempre en buscar nuevas fórmulas publicitarias para atraer a los consumidores.

En mi opinión, las Websites destinadas al e-commerce tienen a su alcance uno de los mejores formatos publicitarios que existen, el denominado Retargeting. Para aquellos que no lo conozcan viene a ser como una persecución de un producto por las distintas Web por las que navega un usuario. Su condición, es que el usuario haya pasado antes por la página del anunciante.

Retargeting dinámico

El retargeting dinámico consiste precisamente en mostrarnos en un banner aquel producto o productos similares que hemos estado valorando comprar. Las posibilidades que ofrece son infinitas pudiendo realizar diferentes segmentaciones o líneas de campaña. Podemos fijar un precio para aquellos usuarios que hayan visto un producto, para los que hayan visto más de dos, para los que hayan abandonado la cesta de la compra, ya compradores… con la posibilidad de pagar a CPC con un objetivo de CPA o incluso directamente a CPA. Muchos de estos proveedores ofrecen un servicio de creatividad y de adserving gratuito.

  • Search Retargeting o Pretargeting

Otra modalidad por ahora poco explotada en nuestro país es la del search retargeting o pretargeting. En este caso no es necesario que el potencial cliente haya estado en la web del anunciante pero sí que haya demostrado un interés específico en algún producto o incluso en la propia competencia. Se trata de captar un cliente nuevo pero con muchas opciones de que se convierta en comprador. Funciona de la siguiente manera:

  1. El usuario busca y es taggeado almacenando sus datos de intención de búsqueda de forma anónima en la BBDD del proveedor de search retargeting.
  2. Cuando, más tarde, ese usuario visita cualquier sitio web de esa red se le muestra un anuncio personalizado que se crea en tiempo real, según la solvencia técnica del proveedor de retargeting en cuestión, basándose en esos datos.
  3. El usuario interactúa con el anuncio aterrizando directamente en la página/landing del anunciante registrándose y/o comprando o, en el peor de los casos, convirtiéndose en un usuario al que reimpactar de nuevo a través de otra modalidad de campaña de retargeting.

Un ejemplo, supongamos que entro en la página Web de Adidas. Consulto unas zapatillas RideClimawarm. No me decido y no las compro, pues tengo que pensármelo y quiero consultar otras marcas y modelos. Ya que estoy en Internet, decido escuchar algo de música y voy a la página de los 40 principales. ¿Y que me encuentro? Pues que ese recuadro publicitario tiene por casualidad un anuncio de Adidas. Pero la casualidad es muy poco probable en el mundo del marketing; y aunque exista, no debemos contar con ella.

Lo que realmente ha ocurrido es que cuando has entrado en la web de Adidas, te han instalado una cookie que recoge la información exacta de la página que estás visitando y que sitios visitas dentro de la Web, sección, productos, etc… Dicha información es enviada a la plataforma que distribuye la publicidad, donde ya están creados una serie de banners. Se te asigna una creatividad a tu IP en función de lo que has visitado y por el que has prestado cierta atención. Una vez que visitas otra página en la que tienen contratados publicidad a través de plataformas, te ponen un banner especial para ti.

¿Y qué consiguen? Para mi esto es lo mejor. Es un refuerzo. Es lo que sustituye a lo que antiguamente hacía un comercial al llamarte para recordarte lo que antes te interesaba y cerrar la venta o siguen haciendo hoy en día. Aunque tiene un CPM más caro que la publicidad on line “convencional” el ROI alcanzado es bastante mayor, convirtiéndose así en una herramienta muy potente para los anunciantes.

Hay quien piensa que es invasivo y un poco de razón tiene. Pero tampoco se trata de que están vendiendo tus datos, únicamente te recuerdan algo en lo que has prestado atención.

Es importante en este tipo de campañas poner un límite de impactos al individuo, tanto diario como global. Lo que se pretende es ayudar a tomar una decisión de compra, no acosar. Yo siempre aconsejo además que cuando acabes de navegar elimina todas las cookies, nunca se sabe.

Email Retargeting

Además de estas dos opciones hay una tercera denominada email retargeting que, como su propio nombre indica, consiste en que “el canto de sirena” se canalice por medio de un envío de mailing que muestre el o los productos que el usuario ha estado visualizando o que incluso ha llegado a meter en la cesta sin finalizar el proceso de compra. Puede hacerse directamente sobre el CRM del cliente y, en algunos casos en los que no es necesario el registro para la navegación, pueden cruzarse estos datos con los de BBDD externas.

  • Facebook Exchange o FBX

Finalmente existe, desde hace relativamente poco, la posibilidad de realizar retargeting dentro de Facebook. Esto se conoce como Facebook Exchange o FBX y sólo puede realizarse a través de 15 de los DSPs y Trading Desks autorizados por éste. En este caso los usuarios son taggeados en la web del cliente y se les muestra, cuando se conectan a Facebook, un Social Ad específico. Por ahora el modelo es de CPM dinámico fijando un CPL o CPA objetivo. Algunos proveedores incluso tienen la capacidad de realizar Social Ads personalizados basándose en textos e imágenes de la propia web sin necesidad de utilizar ningún feed de producto.

La polémica está servida con el tema de las cookies y la privacidad del usuario, pero éste está en todo momento informado. De hecho el propio banner muestra en la parte superior derecha el icono de Adchoices para poder desactivar los anuncios de ese proveedor de forma definitiva, siendo además la mayoría miembros de la NAI (Network Advertising Initiative).

Otro debate que el retargeting podría sacar a colación es si la publicidad crea necesidades o las safistace. En mi opinión está más que claro que es el propio usuario quien ha creado su necesidad. El retargeting, en todas sus modalidades, no hace más que ayudar al pequeño demonio del lado izquierdo de nuestras cabezas, al que a veces olvidamos escuchar.

Abrir y recuperar archivos antiguos

Los archivos envejecen, y envejecen muy mal. Mientras que un documento de papel se puede leer mientras siga intacto, un archivo incompatible o corrupto nada dice acerca de sus contenidos, al menos no hasta que apliques algunas técnicas de recuperación de datos y arqueología informática.

Busca  ese viejo disquete que guardas en el cajón. O aquel disco duro antiguo.  O incluso una de esas viejas cintas en las que solías hacer las copias  de seguridad. Si consigues acceder a sus carpetas, la probabilidad de  que te encuentres con archivos que eres incapaz de abrir es muy alta.

Voy a explicarte cuáles son las razones más habituales por las que los archivos antiguos son tan difíciles de abrir y qué puedes hacer para rescatar su contenido total o parcialmente. Ya verás que para ser un arqueólogo digital no hace falta látigo ni tampoco sombrero, pero sí algo de paciencia y habilidad. Sigue leyendo

Sabes a quien das permiso para acceder a tus redes sociales?

El otro día recibí spam especial en mi correo. Lo enviaba un amigo. “Saca tus apps autorizadas y ponlas donde yo las pueda ver”, le dije apuntándole con el ratón.

Mi hipótesis era que mi amigo había autorizado una aplicación de reputación cuestionable para que accediese a su cuenta de Google y, en consecuencia, a su cuenta de correo Gmail.

En otras palabras: bajo la promesa de algo maravilloso, mi amigo había autorizado un sitio web ubicado en Rusia para que pudiese acceder a su cuenta de Google con todos los permisos posibles e imaginables, incluido el de enviar un e-mail en su nombre.

La sospecha era fundada: en cuanto revisé la lista de sitios y aplicaciones autorizadas de mi amigo, vi un sitio de nombre raro. Lo busqué en Google y descubrí que se trataba de una página de aspecto dudoso. Le pedí que revocara el permiso a ese sitio.

¿Qué son las apps o sitios autorizados?

En Internet, los datos que almacenas en Google, Facebook o Twitter son muy valiosos. Hay apps y sitios web que acceden a ellos a través de permisos especiales que concedes tú mismo. Y para qué, te estarás preguntando.

Las apps y sitios de terceros piden permisos por los motivos más diversos. En general, sus cometidos son muy útiles, y enriquecen las aplicaciones que ya usas. Algunos ejemplos de apps y sitios que necesitan acceder a tus datos son…

  • Versiones móviles de tus páginas favoritas (oficiales o no)
  • Sitios web en los que puedes identificarte sin contraseña
  • Accesorios para gestionar mejor tu correo y redes sociales
  • Aplicaciones que conectan varios servicios, como IFTTT
  • Apps que hacen copias de seguridad de tus datos
  • Apps de vanidad: ¿quién te sigue y deja de seguir en las redes?

Tiene sentido, ¿verdad? Al fin y al cabo, siempre estás conectado a Google o Facebook, así que, ¿por qué no usar esas cuentas para entrar en otras páginas? ¿Por qué no permitir que las aplicaciones usen tus datos para tu beneficio?

El problema es que ni todas las apps o sitios de terceros son seguros, ni todos se portan bien con tus datos. Si autorizas la app equivocada las consecuencias pueden ser molestas… o desastrosas.

¿Por qué este sistema de autorizaciones?

A partir de 2007, los peces gordos de la red empezaron a habilitar un estándar de identificación y autorización llamado OAuth (autorización abierta). Es el estándar que se usa cuando te identificas en una página a través de Google o Facebook.

Con OAuth, el sitio nunca tiene tu password, sino únicamente un “token” (fuente)

La razón de ser de OAuth es simple: antes, para que esas aplicaciones accediesen a tus datos tenías que introducir la contraseña del servicio, una contraseña que se podía capturar o almacenar, con todos los riesgos que eso suponía.

Con OAuth ya no hay que escribir contraseñas: la autenticación como usuario de Google se lleva a cabo en el sitio de Google o Facebook. Ya no tienes que darle tu clave al sitio de terceros, sino que ese sitio pide permiso al sitio madre.

El lado oscuro de las autorizaciones de sitios

Autorizamos apps y sitios con excesiva ligereza, sin fijarnos en su calidad o confiabilidad. Y así ocurre que, alentados por promesas extraordinarias, dejamos entrar malware peligroso o simplemente molesto.

Una app autorizada que envía spam a través de Twitter (fuente)

Dependiendo de los permisos que hayas concedido en un primer momento, una app maliciosa podrá hacer más o menos daño en tus cuentas:

  • Borrar correos, actualizaciones, contactos
  • Enviar publicidad no-solicitada en tu nombre
  • Publicar fotos privadas en sitios públicos
  • Sacar información personal (como contraseñas)

No siempre estas acciones tienen un origen malicioso. A veces, un sitio autorizado está mal configurado o diseñado. El daño, sin embargo, es el mismo. Pero se puede prevenir fácilmente: basta con revocar permisos.

¿Cómo se revocan o quitan los permisos?

Todos los servicios que conceden permisos deben permitir consultarlos y revocarlos. Pero a veces no es sencillo, bien por lo oculta que está la opción necesaria, bien por lo poco comprensible que es el sistema de revocación.

 

Para mayor sencillez, puedes usar la fantástica página MyPermissions.org y sus aplicaciones para iPhone y para Android, que vigilan tus servicios y te recuerdan hacer limpieza de las autorizaciones periódicamente.

Algunos consejos antes de acabar

Limpiar periódicamente la lista de apps autorizadas es bueno para tu salud: evitas problemas a largo plazo, cuando esas aplicaciones son abandonadas o atacadas por hackers. Pero no es suficiente.

Debes pensar antes de autorizar una app o sitio de terceros. ¿Qué es lo que estás autorizando? ¿Es confiable la página? ¿Qué permisos solicita? Si huele a chamusquina, si parece prometer demasiado y tiene un aspecto cutre… empieza a sospechar.

Otro consejo útil es que cambies periódicamente tus contraseñas por unas fuertes y fáciles de recordar en tus servicios principales y que uses una diferente para cada uno. Si usas la misma contraseña para todo, caído un servicio, caídos todos.

 

Via Softonic

¿Por qué SEO?

Entre las distintas maneras de conseguir visitas a una página web, una de las más utilizadas es la mejora el posicionamiento orgánico o natural en los resultados que muestran los buscadores de internet, es decir, los resultados que muestra sin previo pago, de manera habitual, excluyendo los resultados publicitarios o patrocinados.

Las siglas SEO corresponden a las acciones a tomar para mejorar el resultado que se obtiene en los buscadores sin pagar directamente al buscador. Esto no quiere decir que el trabajo SEO vaya a salir gratis, pero sí es más económico que el pago patrocinado, en relación con el número de visitas que proporciona.

El posicionamiento natural obtenido con el SEO se mantiene en el tiempo más allá de las acciones que realizamos. Algunos trabajos SEO han obtenido la primera posición y la mantienen durante años, sin realizar ninguna otra acción. Es por ello que, a la larga, resulta más rentable que el resto de acciones.

El coste asociado al SEO suele ser menor que los enlaces publicitarios, creación de eventos online, desarrollo de redes sociales, etc. Las acciones a realizar en la propia web suelen ser mínimas y se llevan a cabo rápidamente. Sin embargo, así como en otras acciones un error traerá la perdida de tiempo y dinero, un error en las acciones SEO puede acabar totalmente con el posicionamiento de la web, relegándola a posiciones que jamás son visitadas.

El trabajo SEO es un trabajo de calidad, no de cantidad. No se trata de hacer muchos cambios, sino hacer los necesarios para mejorar el posicionamiento en buscadores.

Además de lo anterior, aunque muchos usuarios no notan la diferencia entre Enlace Patrocinado y resultado natural u orgánico, muchos más usuarios se niegan a pinchar en los enlaces patrocinados, al considerarlos enlaces de bajo o nulo interés, por lo que el tráfico obtenido por el primer puesto de estos resultados suele ser mayor que cualquiera de los resultados patrocinados.

Sin embargo, el trabajo SEO muestra sus resultados a medio y largo plazo, por lo que no puede ser utilizado para campañas inminentes o comunicados masivos. Frente al resto de acciones, que pueden empezar desde el momento en que se paga por ellas, como en el caso de la publicidad, y que reportan beneficios de manera inmediata, los resultados SEO tardan como mínimo unas semanas en poder ser visibles. A partir de la tercera o cuarta semana se pueden comenzar a ver resultados, pero la estabilidad de estos puede no llegar hasta meses más tarde.